lunes

hoy no hay cena, chicos

Bueno, este ha sido el primer día en otra casa. No lo pasé completo en la casa, de hecho sólo vi la mañana y la noche allí, porque primero fui a trabajar, luego me pasé corriendo de acá para allá hasta bajarme la presión y por último haciéndo cola inútilmente en el banco para descubrir que no tenía ni un solo dólar nuevo. Pero veamos las cosas buenas! Mi casa nueva es perfecta: es chiquita, linda, acogedora iluminada y abrigada. Gracias Diosito Sánchez. Mis amigos me ayudan cada vez que estoy en apuros (como ahora que voy a tener que pedir prestado ooootra vez), Ame chan está saludable y todavía no me acosan de su escuela para que pague la pensión.
Por desgracia no le puedo pagar a la sra. dueña de casa lo que le debo. No puedo comprar mis medicinas. No puedo comprar comida para Amaia chan. Una vez más les he quedado mal a todos porque no me han pagado, ya perdí la cuenta de estas vecesitas (vececitas?). Esto no es una calumnia, no es un mal rumor, no es el Señor de los Anillos, no es un pedazo de pastel de nuez, no es la puerta de la Catedral y por sobre todas las cosas No Es Mentira.
Me encantaría que tanta deuda fuera mentira.

2 comentarios:

Ludovico dijo...

Mier... al menos vos tienes trabajo :s

Pame dijo...

Mamá, las injusticias laborales nos persiguen!!