viernes

Neil Gaiman se ha ido de vacaciones: Robert De Niro baila el Can-Can ¡y lo hace Muy Bien!



Anoche vi la película de Stardust, menos mal que alguien ya había tenido la amabilidad de contarme que era bastante diferente al Stardust que yo conocí (el de la imagen de arriba, no la novelización) porque yo, a pesar de haberme dado contra la pared unas trece mil veces, nunca aprendo que una cosa es el libro y otra muy distinta es la película. Muy Distinta.

Yo siempre espero ver una joya de la adaptación que nunca llega. Creo que el problema es que a la película basada en el libro le pongan el mismo título, eso es lo que a mí me saca de casillas (takes me out of little houses). La Historia Interminable de Michael Ende, por ejemplo, fue despedazada en dos infelices adaptaciones fílmicas, porque con una no les bastaba a los desgraciados. Esa misma cuestión, con otro nombre pudiera haber pasado por un OVA y no por el crimen que fue. Le podían haber puesto "Fantasia Chainsaw Massacre" y freeesco. la triste visión que Peter Jackson tuvo de el SdlA pudo haberse titulado "Locademia Rohirrim" y sanseacabó, qué entretenida la épica Jolivudense con los Jóvis ahí saltando y ese monstruito de los cuernos. Pero no.

¬¬'



Stardust fue diferente.
Al principio me dejé llevar por la costumbre y pensaba "conseguir tan buen elenco les ha dejado sin dinero para el guionista", pero poco a poco fue saliendo a la luz la verdadera naturaleza de la película y la cosa cambió. Stardust, la película, plantea en principio la misma situación que Stardust, la... novela gráfica (no se me ocurre otra cosa), pero conforme pasa el tiempo, se separa cada vez más del camino trazado originalmente. Lo maravilloso es que, como con Robert Frost, ese camino nos lleva a un lugar insospechadamente bello.
Recordé mis exámenes de matemáticas: yo siempre hacía en problema mandado por el profesor, pero no seguía el mismo procedimiento que el resto de gente y por supuesto llegaba a una conclusión apoteósicamente distinta a la que debía... pero me divertía haciéndolo! Claro, eso es porque toda la vida no pude ni 2+2, pero you know what I mean.
Con el paso de los minutos me fui dejando llevar por el suspenso de no saber cómo acabaría esta historia nueva y hasta me sorprendí divirtiéndome. Mucho.
Al final quedé más que satisfecha, este nuevo Stardust estuvo bastante creativo y el capitán Shakespeare se ganó mi corazón. La recomiendo y la vuelvo a recomendar ¡Véansela o tendré que obligarles!

¡¡ARRRRRR!!

1 comentario:

Ludovico dijo...

ahi ta, Gaiman es un hombre cercano a Dios. lo bueno de tener cerca una sección de libros decente

http://www.elpais.com/articulo/narrativa/jugador/serio/elpepuculbab/20080202elpbabnar_10/Tes/